Informe del Observatorio de la Justicia sobre diferentes formas de actuar en los Juzgados de Madrid, cuando el letrado es de oficio y se transforman las Diligencias Previas en Juicio de Faltas

21 Oct Informe del Observatorio de la Justicia sobre diferentes formas de actuar en los Juzgados de Madrid, cuando el letrado es de oficio y se transforman las Diligencias Previas en Juicio de Faltas

Las conclusiones del citado informe son las siguientes:

 Que si bien es cierto, que en el juicio de faltas no es preceptiva la intervención de letrado, también lo es que el justiciable tiene derecho a optar por defenderse él mismo, o bien bajo la dirección de un letrado, de modo, que en aquellos supuestos, en los cuales con carácter previo se haya realizado la designación a favor de un letrado, este mismo deberá seguir ostentado la defensa, tal y como ocurre, cuando un procedimiento se transforma en sumario o Jurado, salvo que, o bien el letrado, o bien el interesado, renuncien a continuar con dicha dirección letrada.

 Que en aquellos Juzgados de Instrucción que mantengan la personación del letrado, deberían notificar al mismo cualquier resolución que se adopte en el seno del juicio de faltas, y en especial, la resolución fijando la fecha de celebración del juicio, por ser parte del mismo.

 Que el hecho de exista esta disparidad de criterios entre los diferentes Juzgados de Instrucción, además de vulnerar el principio de igualdad, provoca una gran inseguridad jurídica para todas las partes implicadas en el juicio de faltas, al proceder de manera sustancialmente distintas ante las mismas situaciones procesales.

 En relación, al hecho de no permitir la intervención del letrado designado en la celebración de la vista del juicio de faltas cuando el cliente no acude, y siempre, fuera de los supuestos contemplados en el artículo 970 de la LEcrim, por considerar que no es preceptiva su intervención y que no ostenta la representación del cliente, debemos poner de manifiesto que el derecho a la tutela judicial efectiva reconocido en el artículo 24.1 CE, conlleva la exigencia de impedir, que a lo largo del procedimiento, se pueda causar una situación de indefensión al interesado, lo que implica el respeto al derecho de defensa “efectiva” de las partes en todo proceso judicial, de tal modo que, por parte del Juzgado, deben asegurarse y tener la certeza de que el justiciable ha tenido la oportunidad de alegar y probar todo lo que a su derecho convenga

En este sentido,se destaca que la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional, en relación al hecho de no ser preceptiva la intervención del letrado en la celebración del juicio faltas, mantiene que la garantía a obtener una asistencia letrada no decae como derecho fundamente de la parte procesal. De modo que el hecho, de que un ciudadano pueda optar por comparecer en el juicio de faltas sin necesidad de ser asistido por un letrado, no implica la obligatoriedad de actuar personalmente sin asistencia letrada, sino que le faculta a elegir, entre la llamada “autodefensa”, o una defensa técnica.

Por lo tanto, en aquellos supuestos, en los cuales el justiciable ponga de manifiesto en el Juzgado su deseo de ser asistido y mantener su defensa técnica, se considera que, aún cuando no comparezca el interesado a la vista, deberá permitirse la intervención del letrado, debido a que el hecho de que haya renunciado a su derecho a asistir al juicio oral, y por ende, a expresar las razones o argumentos que estime conveniente en su legítimo derecho de defensa, así como también renuncia al derecho a la última palabra, no implica que haya renunciado a ser asistido de letrado.

Y ello, porque el derecho a la defensa, es uno, y el derecho a la asistencia de letrado, otro, de suerte que la efectividad del segundo, no deja sin contenido al primero, y viceversa.

Por lo tanto, en los supuestos, en los que no se permite al letrado intervenir en el juicio, se le está privando al denunciado de una defensa efectiva, privándole tanto de las alegaciones y proposición de prueba, como de las conclusiones que estime oportunas a la luz de lo acaecido en la vista.

Que en ningún momento se ha entrado a discutir, que el letrado no ostenta la representación del cliente, pero no se debe olvidar que sí tiene encomendada su defensa, y que la misma, no puede verse limitada o anulada por la incomparecencia del cliente.

En ese sentido, la Sentencia 359/2013 de la Audiencia Provincial de Madrid, Sección 30, resulta clarificadora, en cuanto, a cuál es el proceder correcto de los Juzgados en este caso, manteniendo la intervención de letrado en los supuestos en los cuales su cliente no asiste a la celebración de la vista.

Tras todo lo expuesto se considera necesario y conveniente llegar a una unificación de criterios en relación a las cuestiones planteadas.

Se propone dar traslado del presente informe al Juez Decano y al Secretario de Gobierno del TSJ.

Para acceder al informe completo pincha aquí