Entrevista al decano del Colegio de Abogados de Valencia

05 Oct Entrevista al decano del Colegio de Abogados de Valencia

DIARIO ELECTRÓNICO “LASPROVINCIAS.ES”

 

El decano del Colegio de Abogados, Mariano Durán, trabaja en una tesitura complicada. Negociar los futuros recortes del turno y conseguir el pago de la deuda. Entiende la situación de la Conselleria, pero pide que también entiendan a los abogados.
-¿La situación del turno de oficio es límite?
-No, no es límite. Con independencia de los disgustos, que son razonables, mantengo abierta la comunicación con el conseller. Espero que esto amaine.
-El conseller Cabré ha dicho hoy (por ayer) que pagará en 15 días. ¿Confía en ello?
– Si lo dice el conseller es porque lo tiene claro. No voy a dudar de eso, entiendo que pagará el primer trimestre.
-¿Y esto supondría la vuelta a la línea de ‘confirming’ con la entidad bancaria que permite a los abogados cobrar pese al retraso en los pagos?
-La Junta del Colegio tendría que decir si volvemos a esta fórmula. Lo que quiero es dejar cerrado el escenario del próximo año y que sea algo claro, seguro y sin sobrecostes.
-El hecho de abandonar el acuerdo con el banco, ¿fue una medida de presión para Justicia?
-No, en absoluto. Es una gestión responsable. No puedo meterme con un tercer trimestre. Se trata de una gestión responsable.
-¿Cuánta gente cobra del turno del oficio?
-1.400 letrados. Para algunos, el dinero del turno supone la base principal de sus ingresos.
-El malestar es evidente.
-Lo entiendo. Quien no comprenda ese malestar, es que no lo ve. Soy consciente de que cualquier colectivo, ya sea empresarial o institucional, se tiene que apretar el cinturón. Hay que estabilizar las cosas para empezar la recuperación.
-¿Teme las críticas?
-Cuando uno decide ser decano asume errores, aciertos y también críticas. En todo caso, he traslado a los compañeros un posible escenario con los recortes y la situación final. He sido transparente.
-¿Peligra el turno de oficio?
-Soy optimista y prefiero no pensar en esa acción. Pero, por ejemplo, como en Madrid, los colegiados y el colegio tienen dos opciones. La huelga, de la que yo no soy partidario, y la otra opción es denunciar el convenio. Es un escenario que la gente del turno se plantea. Nadie prestaría el servicio porque no les pagan. Es un análisis más teórico que real. Pero el decano no va a romper la cuerda y no se cierra ninguna puerta.